Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 13 de julio de 2012

Esas heridas




Heridas que dejan cicatrices,

son heridas del alma que en la piel dejan marcas,

huellas del pasado o de hoy,

que se han escondido

entre agujeros ocultos que perduran.

Son como gotas de rocío que asoman a la faz,

quemando como el fuego, lágrimas de dolor.

Esas heridas que en apariencia sanan,

no cierran sin embargo,

son como documentos que jamás se han firmado,

permanecen vigentes y son como un contrato

entre la vida y el ayer que encadenan el hoy.

2 comentarios:

  1. Qué bien expresas el dolor del olvido, precioso poema y profundos cersos.
    Saludos afectuosos.
    Leonor.

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