Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 15 de junio de 2012

Fue un adiós


 
Aquella despedida no fue un simple hasta luego,
fue un adiós que a conciencia nos dijimos.
Porque así tenía que ser,
amar es otra cosa,
amar es darse todo y si algo queda, dárselo también.
Siempre habrá alguien a quien decir adiós,
El amor cuando llega, lo hace sin avisar,
sin tocar puerta.
No me obligues a amarte, no podría
 porque mi corazón se niega
 a estallar ante el tuyo de emoción. 

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