Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

miércoles, 20 de junio de 2012

Como quieras



Si tú quieres,
me perdonas o condenas,
lo que no te permito es que me juzgues.
Si quieres,
nos decimos adiós,
y lo dejamos para siempre.
Antes quiero decirte,
sin que pretenda defenderme,
que fue tu  indiferencia,
quien clavó en mi cuerpo la desesperación.
No hay excusas,
yo sabía lo que hacía,
no te pido perdón,
tendrías que pedirlo tu también,
no es necesario,
ninguno de los dos lo necesita,
ni tu precisas disculparte,
ni yo necesito tu perdón.
Adiós, es la única cosa que cabe entre los dos,
ni me debes, ni tengo nada que pagarte,
si acaso el mal amor que nos dimos
y eso nada vale.   

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