Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

sábado, 12 de mayo de 2012

Tiempo


 

El paso del tiempo deja en mi piel la huella del olvido,
me absorbe, se mete por los poros y me apabulla.
El tiempo viene y va
y yo le espero, me encandilo en el calor del día,
me consumo en el sopor de las noches de insomnio.
Pasa sobre mi cuerpo y se ríe en mi cara,
es un sol, una luna, mil estrellas,
deja en mi una nube de asombro,
discurre sin ayer, todo lo borra
y a la vez lo marca cual estampa,
es como un surco en el que se ha sembrado
una semilla de luz, otra de sombra.
El tiempo es una daga que se entierra en mi yo,
me deja herida, atónita, aterida de miedo.

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