Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

martes, 22 de noviembre de 2011

Humm, riquísimo y calienta!


Ahora que se acerca el frío, que ya llegóooo!, Al menos eso pienso yo que siento en mi cuerpo todo el frío del mundo, sugiero un rico café irlandés, también conocido como Irishh Cofee, solo que pudiendo decirlo en español, me ahorro el idioma foráneo. El café irlandés es riquísimo y además calienta muchísimo. Esta es su historia: Corría el 1942, era una fría noche de invierno y el chef Joseph Sheridan, intentando hacer sentir bien a unos viajeros americanos que se morían del frío en la base aérea de Foynes en Irlanda, sin pretender crear una nueva bebida, sino solo que los viajeros se calentaran un poco, mezcló azúcar, café y whisky irlandés y se los dio a tomar, se sintieron muy bien y la bebida resultó muy agradable al paladar. Esta bebida se ha convertido en un clásico café servido en los lugares mas exclusivos en todo el mundo. Esta es la receta del café irlandés: dos partes de whisky (preferiblemente irlandés), cuatro de café, una cucharadita de azúcar rubia y encima de esto, una buena porción de crema, hummm, riquísimo. Y calienta!


1 comentario:

  1. que buenas que son las historias del origen de las coas, que bueno el cafe irlandes. Un abrazo

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