Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

lunes, 17 de octubre de 2011

Apoloybaco, dentro de mis emociones



Se acerca el aniversario de una de las instituciones, con la que personalmente siento más identidad, se trata de Apoloybaco.

Existe de mi hacia ellos, un entrañable afecto y es que junto al Ateneo de Sevilla, fue Apoloybaco, la Asociación cultural con que primero tuve contacto, antes aún de visitar Sevilla.

Como los conocí? Como siempre en mis investigaciones sobre la capital andaluza, me inclinaba como es natural, por el renglón en el que me desenvolvía, así atrevida como suelo ser, escribí a su dirección, fue ese el inicio de una amistad que es mas bien epistolar y que a pesar de residir ya en Sevilla, continúa siendo mediante correo electrónico, circunstancia que no quiere decir que no esté pendiente mis amigos de Apoloybaco.

Este 20 de octubre se cumplen 10 años del inicio de la página web, el Jazz, el Vino y la Literatura, fueron desde el principio, los objetivos que aunaron a tres sevillanos que ignoraban en aquel momento, que su proyecto crecería y arraigaría con calidad de importancia entre las instituciones culturales sevillanas.

En el 2001, Internet no era el monstruo que es hoy en día, tener un ordenador era un lujo que no todos podían darse, por otro lado, por el desconocimiento sobre el tema, era visto como un objeto innecesario.

Esta servidora tuvo la fortuna de tener ordenador por el trabajo que desempeñaba en un archivo histórico, creo que fui una de las primeras en firmar el libro de visitas, leía con avidez, todo lo que se publicaba, hasta los anuncios de las librerías y soñaba con algún día, conocer la Glorieta de Bécquer que aparecía en la página, así como otros nombres significativos de Sevilla.

Sabía que alguna vez vendría a Sevilla, ya que un nexo muy especial me ligaba a esta ciudad, lo que no imaginaba era que con el tiempo, Sevilla se convertiría en mi segundo cielo y que la Glorieta de Bécquer iba a llegar a tener en mi vida, una trascendencia tan especial.

Soy parte de la telaraña humana que teje sueños en una red inmensa que cubre invisible los espacios del universo, mundos lejanos que se acercan, almas que se encuentran y se reconocen como viejas camaradas.

Tejiendo hilos, continúo ya desde aquí, difundiendo palabras escritas que traspasan umbrales, océanos y montañas, escribo desde acá hacia países de América y a través de mis letras, ha viajado la historia de Apoloybaco.

No se si alguien mas lo ha sido, o si me toca la satisfacción, de ser la primera socia internacional en la distancia, en mi país recibí por correos, mi carné de Apoloybaco que me llenó de emoción al tocar y que debo actualizar.

Ellos lo ignoran, pero a estas personas me unen tantos recuerdos, tantos atardeceres cuando la nostalgia por la ausencia de mi hija residente aquí, (entonces no tenía en Sevilla, a nadie más en quien pensar) me llevaba a hurgar en la vida de esta ciudad y al principio, al final o en el intermedio, siempre buscaba la web de Apoloybaco, firmar el libro de visitas, se hizo una necesidad porque me ayudaba a liberar la melancolía, expresando en palabras mi sentir.

Apoloybaco ha crecido, manteniendo su esencia de ser norte para escritores, poetas, periodistas, libreros, estudiantes, sus certámenes ya son reconocidos, sus encuentros, podría decirse que esta institución es una especie de escuela taller donde se aprende y se disfruta.

Miles de visitas diarias a la página, identifican a la asociación que reúne literatura, jazz y vinos, ah y gastronomía andaluza, como una de las mas buscadas, por algo será, emulando al quijote me surge decir” Nos ladran Sancho señal que cabalgamos” y a muy buen trote.

Para el 4 de noviembre, se prepara el “III Encuentro Cultural Apoloybaco”, se hace una invitación para compartir en la Sala Juan de Mairena en el Centro Cultural Cajasol, cuando se acerque la fecha, estaremos publicando el programa por esta misma vía, que además pueden ir consultando en esta dirección para reservar sus puestos:

http://encuentroapoloybaco2011.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Allí estaré apoyándolos y disfrutando de su compañía...y ojalá de la tuya.

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  2. Saludo con a este amigo Norio de Carmona, que hago extensivo a los demás integrantes de otra de las asociaciones que disfrutan de mi afecto.

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