Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

lunes, 26 de septiembre de 2011

Sígueme...


Sígueme,

desgaja las barreras del temor,

une los eslabones que han saltado

y búscame.

Camina hacia mis brazos

que abiertos esperándote se agotan

y replegados vuelven a mi regazo.

Abrígame,

dame el consuelo de saber que estoy en ti,

igual que tu vives en mi.

Defiéndeme,

ayúdame en la lucha tenaz,

en la angustiosa batalla de la vida,

se mi guardián, mi custodio.

Sin que lo sepas, te hice talismán

y en mi pecho vas clavado.

Cobíjame,

da calor a mi sangre,

no me dejes que sola

rompiendo las tinieblas de la noche.

Sígueme.

2 comentarios:

  1. Tus letras poseen fuerza, todos tenemos algo de poetas y supongo, porque somos artistas innatos. Dios siempre nos protege y estamos en él y por ello tomamos las buenas acciones como nuestras. Saludos desde Panamá

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  2. Hermoso poema de amor, Miuris. Eso espera el alma enamorada. Un abrazo, amiga.

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