Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

jueves, 29 de septiembre de 2011

Quien pudiera ser libre!


Quien podría decir que es completamente libre,

cual ser humano,

no tiene una cadena que aunque no vea,

lleva atada a su cuerpo.

La libertad es utopía,

nadie es libre,

sino hasta que muere,

y quien sabe si más allá,

existe una cadena eterna,

que habremos de cargar,

tal vez como condena por haber vivido.

¡Quien pudiera ser libre!

No lo es ni el viento,

porque se enreda en las ramas de un árbol

y allí muere.

1 comentario:

  1. A lo mejor el asunto consiste en creérselo,pero tienes razón, es una utopía, como seres humanos con raciocinio lo tenemos muy complicado, aunque creo que debemos tratar de acercarnos lo más posible, por nuestro propio bien.
    Un beso

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