Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

sábado, 24 de septiembre de 2011

Quédate


Quédate,

no quiero que el acaso

me robe este momento.

Si quieres no me hables,

no digas ni una sola palabra,

pero quédate,

revélate, no permitas que

un canon determinado

decida lo que debe de ser.

Quédate,

no ves que te lo imploro?

Fíjate que he creado un mundo para darte,

no te apures si llegara el mañana,

tu solo quédate a mi lado.

El tiempo es un tirano,

mañana, después, algún día,

son eventualidades,

pueden o no llegar.

En cambio, aquí estamos tú y yo,

somos reales,

es posible que solo nos sea dado

este tiempo,

si lo perdemos,

ya no seremos nada.

Quédate y hagamos de esta noche

un mundo diferente,

que mañana olvidaremos.

1 comentario:

  1. Sugerente y preciosa forma de pedir al amado que no se vaya, que no parta, que fuera no hay nada que no tenga dentro. Feliz domingo, Miuris.

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