Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Eva


No hay tal pecado,

la verdad de la historia

no se cuenta.

La crónica condena,

y solo la conciencia

es capaz de advertir

que en ese cuento,

más de un protagonista

es descartado.

La impenitente Eva!

Ella no fue la pecadora,

solo contribuyó a que se cumpliera

lo que ya estaba decidido,

comió del fruto,

quiso saber, saber si era dulce o amargo,

la maldad, si la hubo

no fue tanto de ella,

fue de los que,

más que manzana,

vieron en esa fruta,

el pecado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario