Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

sábado, 3 de septiembre de 2011

Caminante sin rumbo


Bajo la arena ardiente,

resignada y silente caminaba,

un volcán interior calentaba su sangre,

hacía presa de ella la ansiedad.

Larga ruta de hiel y espina,

laberinto henchido de imposibles.

Noche Sin fin, reloj que no mueve sus agujas,

el tiempo se detiene

mientras la agonía,

hace de su cuerpo un derrotero.

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