Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 4 de febrero de 2011

Mil lunas, casi nada...


Mil lunas de mil noches,

toda la vida y casi nada,

mil ocasos de sol,

o mil auroras,

marcaron el camino de mis sueños.

Mil fantasmas

que me perturbaron

mil pesadillas hicieron de mis sueños,

para hacer de mi sol,

mil manchas

que pegadas en mi piel,

marcaron mi universo.

Mil estrellas después

colmaron los mil cielos de mi vida

y mil besos de amor apasionado,

mil miradas, mil caricias

sellaron mi camino junto al tuyo.

2 comentarios:

  1. Que maravilla tener al universo conspirando a tu favor.

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  2. Mas bien amoldarnos al universo Pilar, adaptarse, mirarlo poéticamente y fantasear un poco.

    Un abrazo amiga, buen descanso en domingo

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