Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

martes, 19 de octubre de 2010

NOSOTROS


Un destello,

verte y enamorarme,

fue lo mismo,

me perdí en el embrujo de tus ojos de miel

y mis brazos abiertos

que tanto te buscaban,

se aferraron sedientos a tu piel.

Fui yo quien te encontré,

yo quien con los ojos cerrados,

me juré que eras tú el sueño

que forjaba mi anhelo de mujer.

Desde entonces amor,

Camino con los ojos abiertos,

cifrando en tu mirada, mis pisadas,

y tu mano y la mía,

siguen la misma ruta.

4 comentarios:

  1. Hermoso Miuris, es un canto al amor todo el poema.
    Hermosa evocaciòn de ese amor afortunado.

    Un gusto leerte amiga.

    Cordiales saludos

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  2. Por un momento no sabía si el anhelo de mujer era ese precioso brillante en el dedo jajjajaa.
    Muy bonito Miuris gracias por compartirlo

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  3. Hola Mariela,
    hermosas palabras las tuyas, muchas gracias, el gusto es mutuo, a mi me encanta como escribes.

    Un abrazo amiga

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  4. Jajaja, que Pury más mal pensada, pues te digo un secreto? El brillante existe, ja.

    GRacias a ti querida amiga por visitarme.

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