Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

sábado, 4 de septiembre de 2010

Laberintos...


La noche forma un laberinto

en el que me pierdo,

el universo de mi alma

busca afanosa tu puerto.

Clama mi voz en la sombra,

solo el silencio responde.

Mi mundo es grande,

habito los caminos de tu cielo y el mío,

navego sin avistar la tierra,

mar insondable y niebla me circundan.

Me sumerjo, vuelvo a la superficie,

quisiera fundir tu cielo con el fondo de mi mar

y en mi delirio discurro,

hasta que vuelve el día

y con su luz, avanzamos,

cruzando murallas,

traspasando umbrales,

paralelos, infinitos casi nuestros destinos,

confundidos entre la tapia de intrincados laberintos.

Yo visto de azul,

por si acaso vislumbraras un asomo de mí,

para que sepas que no es una quimera,

soy yo que incesante te busco

y tu, donde estarás?...


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