Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

jueves, 23 de septiembre de 2010

Mundo


No hay rima,
ni armonía.
No hay melodía,
ni luz.
Un labrinto,
un páramo,
un idioma que no entiendo,
un azul desleído entre añicos de sombra,
un gruñido feroz,
un camino cubierto de espinas
y un río revuelto con un lecho de lágrimas.
No habitamos la selva,
en la selva hay fieras sin antifaces,
en el mundo, seres perversos,
piel de cordero, corazón de diablo.


4 comentarios:

  1. Lamentable realidad la que describes. llega al corazòn pues uno, internamente, sabe que es asì. El mundo y su perdiciòn, nosotros, los humanos... pero cuan inhumanos sabemos ser la mayorìa.

    Un gran poema, querida Miuris.

    Te envìo un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Si Mariela, es lamentable que habitemos un universo tan contaminado por los propios hombres y mujeres.

    Un abrazo y muchas gracias amiga.

    ResponderEliminar
  3. Sublime querida Miuris, un poema desgarrador. Estas palabras debieran llegar a todos los corazones para que más de uno reflexionara sobre ellas.
    Un abrazo amiga, te deseo una linda semana :)

    ResponderEliminar
  4. Así es Isota, son verdades a voces que duelen, ojalá tener el poder de hacer blandos esos corazones que hacen tanta maldad.

    Un cálido abrazo amiga.

    ResponderEliminar