Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

jueves, 19 de agosto de 2010

La ruta del beso


En la tibieza de una tarde de otoño,

o en el calor ardiente del estío,

en el azul del cielo copiado por el mar,

en la bravura de la ola

y en la quietud del lago en calma.

En todas partes

dejábamos pintada, una señal de besos.

Las piedras del camino nos marcaban,

la rosa que cortamos, nos clavó su espina,

ero solo nos importaba, estar juntos.

De la tierra subíamos al cielo,

de la luna hasta el mar nos deslizamos

en la ruta del beso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario