Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

domingo, 27 de junio de 2010

Que es erotismo?


Existe en todo humano, es una gratificación no solo a la piel, es una condición que abrazándose al espíritu, alcanza la plenitud del ser.

Es como si el tacto leyera la piel, la tatuara sin dejar marcas, puede decirse todo sin palabras, simplemente con un roce, con una mirada, es el lenguaje de la mirada, un intercambio entre lo sublime y lo terrenal, mescolanza increíble, pero posible.

Terrenal y etéreo al mismo tiempo, hay que saber desenredar su a veces enmarañado mundo, descifrarlo y dejarse llevar sin pretender apurar de una vez la copa, sino con lentitud y sabiduría, recibiendo y otorgando en la misma medida, sin exigencias cortantes que más que contribuir, suelen ser un freno.

Es perfecto el erotismo, somos nosotros quienes a veces desvirtuamos la sensualidad confundiéndola con otros atributos menos auténticos. Es decirlo todo, sin tener que abundar en las palabras, recibir y darse, radica en ese detalle, la verdad de una circunstancia que dependiendo de cada uno, podrá tomarse como recompensa, estímulo, premio…

Para no malearlo, no debemos catalogarlo como una situación vulgar, es mucho mas profundo, es una fuerza que une el todo en pro de la realización más sublime en dos cuerpos que son además de piel, espíritu elegido por una fuerza suprema, lejos de la condición pecaminosa que les otorgan muchos mentecatos que o se prohíben a sí mismos la realización, o peor aún, lo disfrutan a escondidas, fingiendo una falsa moral que en absoluto riñe con la práctica del amor pasional.

1 comentario:

  1. !Hola Miuris!

    Un tema profundo, abordado con sensibilidad y la altura que se merece.

    Te envìo cariños desde Mendoza.

    !Buenas noches!

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